
Amazon ha decidido cortar lazos con los distribuidores europeos para reducir aún más sus costes operativos. El titán del comercio electrónico ha decidido ahora eliminar la figura del intermediario de los distribuidores de la ecuación de su modelo de negocio, de modo que quienes venden directamente a las tiendas de Amazon ya no podrán hacerlo, a menos que tengan derechos exclusivos para distribuir una marca.
Según un documento al que ha tenido acceso CNBC, Amazon cortará su relación con los distribuidores europeos a partir del próximo mes de abril, cuando finaliza el plazo concedido por la compañía para que los distribuidores se adapten a este nuevo modelo.
Se trata de una decisión importante para los distribuidores, que ya no podrán vender productos directamente a Amazon.
Las únicas alternativas serán convertirse en comerciantes de terceros, es decir, actuar como vendedores que venden en la plataforma pero asumiendo todos los costes asociados, incluida la logística, o continuar como distribuidores de una marca en caso de que tengan derechos exclusivos.
"Como es habitual en todas las empresas, revisamos periódicamente nuestro enfoque de abastecimiento de productos para tratar de controlar nuestros costes y mantener los precios bajos para los clientes", dijo un portavoz de Amazon en un comunicado recogido por CNBC. "Con esto en mente, hemos decidido centrarnos en el abastecimiento de determinados productos para nuestras tiendas europeas directamente de los propietarios de las marcas", añadió el portavoz.
En definitiva, este movimiento de Amazon en Europa supone, por un lado, controlar directamente las marcas que operan en la compañía y, por otro, tener una mayor influencia sobre los precios y la selección de productos.
A principios de enero, la empresa anunció el despido de unos 18.000 empleados. Amazon empezó despidiendo a 10.000 empleados en noviembre, pero al final el ajuste será mayor de lo previsto.
Los despidos han afectado sobre todo a las divisiones de tiendas (Amazon Stores) y PXT, que es el área de recursos humanos de la empresa. Los recortes ascienden al 6% de la plantilla de aproximadamente 300.000 trabajadores y representan un giro rápido para una entidad que recientemente duplicó su tope salarial base.
Amazon también cerró 2022 en números rojos. La compañía estadounidense lleva capeando pérdidas y cerrando con beneficios desde 2015 aproximadamente gracias a su negocio en la nube. Sin embargo, el pasado ejercicio registró unas pérdidas de 2.722 millones de dólares.
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